Padre

 

Tan solitario como yo, y algo más triste,

mucho más lejos de todo cuanto amamos,

acudes al refugio clandestino

de una morena piel de pocos años,

que le brindó los últimos racimos

a esa incansable sed que te acomete...

 

Camino de la vida, aguarda un puente

sobre las últimas aguas, las torrentosas aguas,

que no te ven pasar, porque no existes,

desde tí mismo y desde tanta pena...

 

Tal vez la espera no fue en vano, y tarde,

un poco con dolor y con engaño,

puedas hallar lo que has buscado, padre,

la inaccesible fuente de una piel

que en un arpegio te lo brinde todo,

y que por fin te haga gritar sin miedo

que has comenzado a no sentirte solo.

 

27-10-1979