GRACIA Y EL FORASTERO.                Traiga cuentos la guitarra...

                                                    J. L. Borges

 

          Voy a contarle, mi amigo,

una historia verdadera;

si conmoverlo pudiera,

aprenda de esta desgracia...

Ella se llamaba Gracia

y él era un chico cualquiera.

 

          La historia es de San Millán,

un pueblo casi ignorado

donde el amor, sin enfado,

en esta joven pareja

anidó sin voz de queja...

Y hoy ya los han olvidado.

 

          Ocurre que se enfrentaron

a la impiedad de este mundo.

Su sentimiento profundo

les dio vigor y coraje.

Pero un destino salvaje

los abatió en un segundo.

 

          Como suele suceder,

la historia acaba en un drama;

un sentimiento que clama

a veces no es suficiente,

pues lo quema, de repente,

la muerte, como una llama.

 

          Y hoy que pasó tanto tiempo

todavía en la memoria

me anda rondando esta historia

que escuché quién sabe dónde;

como puede ver, esconde

una enseñanza notoria.

 

          Una enseñanza discreta

hay en la historia de Gracia,

que tiene amor, fe y audacia

como Romeo y Julieta.