Cómo le digo a mi amigo

que me he casado contigo

sin anunciarlo siquiera

ni esperar la primavera,

fui al Civil en colectivo

con el único motivo

de este amor a mi manera.

 

          Cómo le digo a mi viejo

que no tenemos catrera,

que nos falta la heladera

y carecemos de espejo,

y frunces el entrecejo

el día que en mi trabajo

me pagan un sueldo bajo

que dura tan poco tiempo.

 

          Y cómo le digo al mundo

que el fracaso es estruendoso,

que la frialdad y el enojo

con cada vez más profundos,

y que no pasa un segundo

sin que piense en alejarme,

pensando, por otra parte,

que tú pensarás lo mismo.