Canción

 

Avioncito de papel

que atraviesas la mañana,

partiendo de mi ventana

para llegar al jardín,

y arrugando la nariz

al chocar contra el rosal

que tanto cuida mamá

y que me disgusta a mí.

 

Desde la mano de un niño

que te arrojó, descuidada,

hasta sacudir tu olvido

esta tarde de nostalgia,

seguiste, sin darte cuenta,

por una senda tan larga

que los vientos de estos años

te han carcomido las alas;

 

desde la mano de un niño

que te arrojó a la mañana,

a este otro niño travieso

que ha revivido mi infancia,

que no juega aquellos juegos,

que no toca la guitarra,

pero que a pesar de eso

es un poco de mi alma,

 

este niño de ojos verdes

que corretea en la casa,

y que da su primer paso

donde mi camino acaba.

 

Ya ves que el tiempo transcurre,

avioncito de papel,

que todo lo que perece

un día vuelve a nacer;

si hasta creo poder ver

en este niño travieso,

y al cabo de tanto tiempo,

que se despierta mi ayer.

 

En este niño travieso

que corretea a sus anchas

parece que se despierta

de un largo sueño mi infancia,

que crea, con hojas blancas,

avioncitos de papel,

y los arroja después

hacia el jardín de la casa.

 

Entre aquel niño sombrío

y este otro niño brillante

hay una vida perdida

y otra vida por delante;

y veo en sus travesuras

pedacitos de mi ayer,

que también confeccionaba

avioncitos de papel.