Aquí el papel, la tinta, el sentimiento

y la intención de este poema triste,

buscando la manera de decirte

aquello que, por cierto, ya sabemos...

 

          Cómo pedir amor, con qué motivo

mirar tus ojos o estrechar tus manos,

sin recordar que aquello que pedimos

es eso mismo que una vez negamos.

 

          Cómo pedir amor, a cada poro

de la sonrisa y de la piel amada,

si ayer los labios nos brindaban todo

y hoy nos lo niega todo la mirada.

 

          No he de pedir amor; tal vez es tarde...

Tal vez no espero ni siquiera eso,

porque la tenue voluntar de un beso

es signo de que he vuelto a equivocarme.