Tribunales Mixtos de Justicia. 1840-1843.

 

 

Al hablar del tratado de 1839 nos referimos al adicional “B”, por medio del cual se reglamentaban dos tribunales mixtos de justicia, que residirían en la costa de África y en las posesiones de la Confederación Argentina. El análisis del texto para la ratificación de S. M. B. permitió descubrir que, en el original en español, artículo X, sec. 1 del anexo “B”, ciertas omisiones se habían deslizado. En carta a Mr. Mandeville del 4 de marzo de 1840, el visconde Palmerston pedía que

 

“(…) tenga cuidado que las palabras en cuestión sean debidamente insertadas en la ratificación de Buenos Aires antes de proceder al intercambio.” [1],

 

a lo cual se le respondió que, al revisar el original en español,

 

“(…) ninguna omisión fue hallada.” [2]

 

La cancillería británica daba suma importancia a la existencia y normal funcionamiento de los tribunales mixtos, a fin de proceder a una administración de justicia rápida y eficaz en los casos en que correspondiera.

 

El artículo 6to del tratado establecía que

 

“(…) se establecerán dentro del término de un año cuando más, desde el canje de las ratificaciones del presente tratado, dos tribunales mixtos de justicia (…) nombrados para este objeto respectivamente por las dos Altas Partes Contratantes.”

 

Sin embargo, a pesar del plazo establecido, aún a fines de 1842 –casi dos años más tarde- esta previsión no había sido efectuada por parte del gobierno argentino. Aberdeen se queja a Mandeville, el 17 de agosto de 1842, de que

 

“(…) (la Confederación Argentina ha omitido declarar, según lo estipulado en el artículo VI del tratado de 1839, en qué lugar de su territorio funcionará la comisión mixta. Sin embargo, esto parece ser innecesario, ya que ninguna evidencia de tráfico negrero hace suponerlo en las costas de la Confederación Argentina.)” [3]

 

Por su parte,

 

“(…) (el gobierno de S. M. ha decidido que la colonia de Sierra Leona es la estación de la Corte Mixta establecida en posesión británica. El señor Mandeville preguntará si el gobierno argentino desea enviar allí un juez y un arbitrador, o si esa corte funcionará sólo con comisionados británicos y a expensas del gobierno inglés).” [4]

 

Así que las previsiones de los redactores del tratado habían sido acertadas, a la hora de permitir el funcionamiento de los tribunales mixtos sin la participación de alguno de los dos signatarios. La respuesta de la cancillería argentina de julio de 1843, transmitida por Mandeville el 18 de ese mes, puso prácticamente punto final al asunto. Luego de excusarse por la tardanza en arreglar estas cuestiones, debido a sus muchos negocios de gobierno,

 

“(…) M. Arana (…) (establece) en su nota que (…) dada la presente imposibilidad de solventar las pesadas expensas que el traslado y la permanencia en el distante país (de Sierra Leona) de un juez y arbitrador por parte de la Confederación Argentina, S. E. acepta que el juez y arbitrador designados por parte de S. M. B. tomarán conocimiento y decidirán sobre los casos sometidos a ellos. (…) (En cuanto al tribunal mixto de justicia) que ha de ser formado en territorio de la Confederación Argentina, S. E. ha determinado que Buenos Aires sea la residencia de ese tribunal, y que el mismo sea compuesto de los magistrados nombrados para las vacantes en el tercer parágrafo del artículo adicional X, en el caso del juez, arbitrador y secretario.” [5]

 

El parágrafo en cuestión determinaba que, en caso de ausencia de juez, arbitrador y secretario por la parte británica, estas funciones serían cumplidas por el cónsul y el vicecónsul del lugar.

 

Con esto, la situación se estabilizaba. En Sierra Leona funcionaría un tribunal mixto de justicia que en realidad no era mixto, sino que, por delegación del gobierno argentino, aplicaba justicia en los casos de tráfico negrero. En Buenos Aires, mientras tanto, los encargados de la legación británica participarían de la administración de justicia dentro del territorio de la Confederación, en casos específicos.

 

El destino ulterior de estos tribunales (mixtos en Buenos Aires y homogéneos en Sierra Leona) no ha sido detectado en la documentación analizada. Podemos suponer que perimieron antes de promediar el siglo XIX, al compás de la decadencia del tráfico. Sin embargo, sabemos que los británicos suprimieron la totalidad de los tribunales mixtos para la trata de esclavos en 1868 y 1869, pues no se había presentado ningún caso ante ellos en varios años. [6]

 

 

 

 

[1] Foreing Office, British and Foreing…, Palmerston a Mandeville, 4-3-40.

[2] Ibidem, Mandeville a Palmerston, 16-5-40.

[3] Ibidem, Aberdeen a Mandeville, 17-8-42, F. O. Nº 348.

[4] Ibidem, los mismos.

[5] Ibidem, Mandeville a Aberdeen, 18-7-43.

[6] Mannix, Daniel P., op. cit., p. 273.