XI.-

 

        A veces toco el cielo en los ocasos,

a veces siento frío y tengo miedo.

A veces he reído de tristeza,

y en otras, he llorado de contento.

 

        Esa es mi vida: pasar, incontenible,

difuminarme siempre en el pasado;

buscar la dicha, y verla inalcanzable

cuando creía tocarla con las manos.

 

        Yo pasaré, también; y estoy tranquilo,

porque he ganado siempre, y no perdido,

después de haber nacido sin herencia.

 

        Pero antes de pasar, tan sólo quiero

que al menos uno solo de mis versos,

alguna que otra vez, alguien lo lea...