V

El hombre es el único animal que sabe que va a morir...

 

        Todo lo que amo morirá algún día,

como también he de morirme yo:

desde la playa donde amé la vida,

hasta el rocío, el frío, la fatiga,

y la mujer que me enseñó el amor.

 

        Y a la mujer que quiero (¡también a ella!)

dentro de poco la veré vencida,

bajo el dígito acusador de la vejez;

 

¡si no existiera esta tortura inmensa

de ver que nos morimos día a día,

y si la muerte, falta de agonía,

llegara, al menos, de una sola vez!