Nuevo Orden.

 

        Saldré a la calle, arrojaré una piedra,

romperé un vidrio, acudirá la policía,

 

cansado ya de gritar sin que me escuchen,

y en el nombre del tiempo que vendrá,

 

saldré a la calle, uno de estos días.

 

        Cuando esté harto ya de ver mi vida

regida por las normas obsoletas,

 

si considero que hay que renovarlas

y que se impone hacerlo cuando antes,

 

saldré a la calle, arrojaré una piedra.

 

        Habrá barullo, vendrá la policía,

con esa piedra haré pomada un vidrio,

 

Pero a mí qué me importa, ¡si total!,

el resto de los hombres, también hartos,

 

¡decidirán que han de salir conmigo!