Identidad.

       

        Te llevaré de aquí,

aunque al hacerlo me duela el corazón,

porque esto es como arrancar

la página de un libro,

el ala de una mariposa,

o arrancarle un pétalo

                       a una flor.

 

        Porque te llevaré lejos del escenario

donde se desarrolló tu vida,

de las praderas que he podido ver

hoy

superficialmente,

lejos de las playas que compartieron

-entre otras cosas-

tu soledad en otoño,

lejos del mar que

desde siempre te besó la piel.

 

        Nos iremos de aquí, a mi ciudad

alta y extensa,

tú dejarás esta tierra..., pero

serás feliz.

A tus padres les escribiremos

y hemos de enviarles fotografías,

y alguna vez volveremos a visitar

               todo esto,

tu casa, tus praderas, tu pequeño país,

y podrás ver nuevamente, mi amor

                    (¡te lo prometo!),

esos lugares donde algún día

pronunciaste mi nombre a solas,

 

esos lugares a los que a veces

les hablaste de mí.