Sentencias.

       

        Habrás de ser varón. No sé el motivo,

es este mi deseo más profundo.

Y creo vislumbrar que, en tu destino,

desde muy joven querrás correr el mundo.

 

        Un tanto como yo, serás: nervioso,

alocado, a veces casi irreflexivo.

Pero bueno, al fin y al cabo, cariñoso,

y al igual que tu madre, sensitivo.

 

        El amor, a lo largo de tu vida,

será de ella básico factor;

mas el tuyo será pájaro de un día,

difícil de atrapar será tu amor.

 

        Tú podrás emprender aquellas cosas

que siempre quise y nunca pude realizar:

ser el dueño absoluto de mis horas,

una placa de bronce en el portal.

 

        Verás crecer el árbol que he plantado

con mis propias manos en el huerto,

y a su sombra plácida amparado

te acordarás de mí cuando haya muerto.

 

        Y al cabo de tu vida, en el ocaso,

sin que nadie por ti deba sufrir,

cuando el final ya esté de ti cercano

sé que te habrás de apartar para morir.

 

        Habrás de ser varón. Hoy sólo eres

movimientos en el vientre de tu madre,

de contraída vida flor creciente,

amor que ya en mi alma es entrañable.

 

        Por lo pronto, a veces te presiento

rondándome, tenaz y silencioso.

        Habrás de ser varón, como en el sueño

de tu madre y mío, cuando novios...