Refracción.

       

        Hoy vi caminos tortuosos

y vertientes de azafrán,

sobre los leños añosos

mis pensamientos vagar

dejé junto a la pradera

verdinosa, húmeda y fría,

o recorriendo la senda

de los cielos que quería

divagar, y en el ocaso

de la tarde declinaba

la luz del sol a poniente,

dirigíase a occidente

una avezuela tardía,

se arrebolaba en lo alto

el viento, y en lejanía

un leñador solitario,

tras la jornada, contento,

al tibio hogar regresaba,

y era todo un gran espejo,

y era una imagen lozana

la que ante mí se extendía.