Estuve tan cerca…

Hoy, sábado 10 de diciembre de 2011, Cristina asumió como presidenta por segunda vez. El evento coincidió (¿coincidió?) con un fin de semana larguísimo, extendido por dos feriados, jueves y viernes. En Buenos Aires se notó el éxodo de muchos de sus habitantes hacia las zonas de miniturismo, y  quienes nos quedamos en la ciudad pudimos disfrutarla con menos gentío y poco tránsito de vehículos. El sábado fue un día precioso, así que decidimos ir al centro para participar en el momento histórico de la jura y para tratar de acercarnos a la flamante mandataria en su recorrido por la Avenida de Mayo. Pasó a tres metros de donde estaba con mi familia, y sentí cierto cosquilleo cercano a la emoción. No sólo representa todo o casi todo lo que alguna vez imaginé en un gobierno; además es hermosa. Más linda que en televisión. Posee una piel lozana a pesar de su edad, y una sonrisa cautivadora. Entrevistaron a mi esposa de un canal de Francia. La Avenida de Mayo estaba poblada de gente que festejaba a la presidenta. ¿Cuál será el precio que tendremos que pagar por este momento de felicidad?